Entrevistas, en las que me nombran; post o poemas, que me dedican; también espacios, donde me ceden un hueco para recitar algún poema; bitácoras, donde tienen cabida alguno de mis textos, o los que hacen acto de presencia por el blog…en fin, un güevo de sitios, y de gente que me da bola, y que sería muy injusto por mi parte nombrarlos a todos, y que a alguno me dejase en el tintero (vosotr@s sabéis de sobra quienes sois).Son muchas las muestras de apoyo y cariño que va recibiendo este alguien cualquiera que se dedica a ir empujando poemas de precipicio en precipicio; un alguien que lo que pretende únicamente es expresarse con el medio más sencillo que uno tiene al alcance, como lo puede ser un lápiz y un desahuciado papelucho, y en ellos reflejar de la manera más franca que puede lo que le atorulla el común de nuestros días; porque para evidenciar cualquier propósito no hace falta más adornos que los de las palabras precisas, y que a la par son las necesarias para mí; pero también lo son del que las siente, o se identifica con ellas, y de el que sin problema alguno puede hacerlas suyas; y sin duda también lo son para la realidad implicada, pues sin ella, ni habría ni verso, ni poema, y en consecuencia, tampoco, el/la poeta obligatorio/a para el caso.
Es muy posible que éste, que va recibiendo continuas muestras de afecto, olvide que el agradecimiento es una actitud, y que olvide, alguna vez que otra, por tal o cual cuestión ser recíproco; aquí entiendo yo, que la excusa no tiene cabida, pero sé también, que aparte de ser buena gente, así, con todo lo que implica ser buena gente, sois compresivos, y perdonáis o dejáis pasar el que éste, donde desembolsáis parte de vuestro tiempo no sea del todo tan equitativo. Por todo ello, valga este post como agradecimiento de éste que escribe; de éste al que le superan en muchas ocasiones las circunstancias, y que sigue pensando, sin un ápice de duda, que no es mejor que nadie, ni tan siquiera más importante que los demás en ningún aspecto.








