
Desde que supe del invento de Batania y su máquina de hacer imágenes y metáforas, no he dejado de sorprenderme; pensaba que este tipo de artilugio, era único y producto de la mente calenturienta de quien no sabe sujetar a sus neuronas. Me equivoqué. My friend Luis Morales, hace tiempo, hablaba en otro post, de Raymond Queneau y su artilugio para la rima y el soneto, bastante rudimentario también. La curiosidad me llevó hasta la Poesie-Automat, invento del alemán Hans Enzensberger; entendí entonces que la cosa, empezaba a tener hechuras de sofisticación. Y esta mañana, en EL DIARIO DE LECTURAS de Vicente Luis Mora he comprendido que construir un verso, edificar un poema, para muchos, puede ser sinónimo de vida o muerte, si les ronda la falta de inspiración. Pueden estar tranquilos. Los tiempos adelantan que es una barbaridad.
2 comentarios:
GENIAL!!!!
Besos
GRacias, bro, me he tirado dos horas leyendo y flipando
Publicar un comentario en la entrada