
NOTA: a veces la vida es tan hija de puta como maravillosa, desgraciadamente hoy está perra y mala. recibo la triste noticia de que álvaro, el colega de la marabunta, como a mí me gustaba llamarlo se me fue para siempre, por causa de un desgraciado accidente. quiero ser exacto, y recordar que es desde hace poco, muy poco, poco más de un año que le conozco, pero esto no es óbice, para saber quién es o no, para mí, de verdad, de ésos que sí o sí, aquellos que lo poco que tengas puedas confiárselo, yo, que tengo pocos tesoros, suelo llevar encima afecto desinteresado, para quien quiera compartirlo, él lo hizo, y de sobremanera. le conocía gracias al colega alberto garcía-teresa, cuando nos invitó a mi hermanita cañamares y a mí a recitar en un ciclo de poesía que había organizado en la recién abierta marabunta; sí, esa noche, y hacía poco más de una hora que, por primera vez, nos habíamos saludado, es cuando conocí a álvaro tejero y de qué pasta estaba hecho, en pleno ataque de risa, suyo, mío, de mi compañera de versos y al poco de todos los allí presente, mientras yo leía no es tan fácil cagar sobre la superficie de una pala de "poema -no del todo- esperanzador", fue acabar la risa...y el recital y a partir de ahí entablamos una gran amistad, siempre dispuesto, siempre con una sonrisa joder; hace unas semanas me escribía y decía que estaba contento con una obra de teatro, como enamorado de este arte que era, y que se traía entre manos, que estaba funcionando bien y teniendo buenas criticas, quedamos para celebrarlo y quedamos para celebrarlo y quedamos para celebrarlo y quedamos para celebrarlo...no sé cuándo colega...no sé con quién colega, no sé con quién...

en la marabunta, 21/01/2011